El pozo de patio —dvor-kolodets— es un género que San Petersburgo perfeccionó: cruzas un arco desde una gran avenida, levantas la vista y los muros se cierran formando un pozo de piedra con un cuadrado de cielo en el fondo. Esta es la cara interna de la ciudad de vecindades, y es más sincera que las fachadas. Aquí te contamos de dónde surgieron estos pozos, cómo buscarlos —y por qué las listas de internet con "direcciones abiertas" se vuelven obsoletas más rápido de lo que se imprimen.

De dónde surgieron los pozos

La economía de una casa de vecindad era sencilla: el terreno en el centro era caro, así que los edificios se levantaban a lo largo de todo el perímetro del solar, pared con pared con sus vecinos, dejando en el interior un mínimo pozo de luz. Cuanto más rentable era el distrito, más profundos y estrechos eran los pozos. Algunas casas encadenan sus patios: arco, patio, otro arco, otro patio —hasta cinco o seis niveles de profundidad dentro de la manzana. Para quien ya ha visto suficientes fachadas, este es el mejor paseo por la ciudad.

Cómo cazarlos (vale más que cualquier lista de direcciones)

Etiqueta en los patios

Dónde encaja en un viaje

Cazar patios es el tejido conectivo perfecto entre los grandes planes de un itinerario por San Petersburgo: media hora de exploración entre un museo y el almuerzo le da a la ciudad una profundidad que ningún palacio puede ofrecer. Y si el encanto de esta cara interna de la ciudad te atrapa, el tema continúa en nuestro artículo sobre los apartamentos comunitarios de San Petersburgo —el mismo mundo, visto desde el otro lado de la puerta principal.

Los pozos son el atractivo más gratuito, infinito y subestimado de la ciudad. Solo necesitas curiosidad, educación y el hábito de mirar hacia arriba al pasar bajo los arcos.