La cola en la Plaza del Palacio es un símbolo de San Petersburgo tanto como el propio Hermitage, pero es mejor admirarla desde fuera. La buena noticia: no tienes que hacerla. La mala noticia: la mayoría de los visitantes hacen todo lo posible por acabar en ella, llegando a la hora más concurrida por la entrada más popular. Aquí te explicamos cómo funciona realmente el acceso al museo más grande de Rusia y dónde están los resquicios del sistema.

Por qué existe la cola

El Hermitage es el museo más visitado de Rusia, y la afluencia es extremadamente desigual: el momento de mayor aglomeración es al mediodía, en temporada alta y por la entrada de la Plaza del Palacio. Sin embargo, el museo tiene varias entradas, entradas electrónicas y horarios de cierre tardío en ciertos días: el sistema en sí ofrece alternativas para evitar las multitudes. Pocos las aprovechan.

Cinco formas de no hacer cola

Cuánto tiempo calcular

La respuesta sincera: el Hermitage no se puede "ver" en una sola visita. La estrategia más eficaz es elegir diez obras que realmente quieras ver y trazar una ruta entre ellas, considerando todo lo demás como un extra. Tres horas con un plan superan a seis horas deambulando sin rumbo. Con niños, reduce el tiempo a la mitad: dos horas ya son un éxito. Planifica una ruta por el Salón de los Caballeros y el Reloj del Pavo Real.

Si de todos modos te encuentras con una cola

La fórmula: entrada en línea + mañana o noche tardía + disposición para empezar por el Edificio del Estado Mayor. Esta combinación es suficiente para visitar el museo sin hacer ni una sola cola en todo el viaje. Entradas y horarios: solo en la web oficial. Los revendedores junto a la entrada son la única cola en la que no debes meterte.