La cola en la Plaza del Palacio es un símbolo de San Petersburgo tanto como el propio Hermitage, pero es mejor admirarla desde fuera. La buena noticia: no tienes que hacerla. La mala noticia: la mayoría de los visitantes hacen todo lo posible por acabar en ella, llegando a la hora más concurrida por la entrada más popular. Aquí te explicamos cómo funciona realmente el acceso al museo más grande de Rusia y dónde están los resquicios del sistema.
Por qué existe la cola
El Hermitage es el museo más visitado de Rusia, y la afluencia es extremadamente desigual: el momento de mayor aglomeración es al mediodía, en temporada alta y por la entrada de la Plaza del Palacio. Sin embargo, el museo tiene varias entradas, entradas electrónicas y horarios de cierre tardío en ciertos días: el sistema en sí ofrece alternativas para evitar las multitudes. Pocos las aprovechan.
Cinco formas de no hacer cola
- Compra tu entrada en línea con antelación en la web oficial (hermitagemuseum.org). Una entrada electrónica elimina la cola de la taquilla, que suele ser la más larga. Lo único que queda es el control de acceso, que avanza rápido;
- ve a la hora de apertura. La primera hora es la más tranquila: los grupos turísticos aún están desayunando. El segundo mejor momento son las dos o tres últimas horas del día;
- aprovecha las noches tardías. Varios días a la semana el museo cierra más tarde, y después de la hora de la cena las salas se vacían lo suficiente como para disfrutar de Rembrandt en soledad. Consulta la web del museo para saber qué días exactos, ya que el horario varía;
- recuerda que el lunes está cerrado. Los visitantes que no pudieron entrar el lunes llegan el martes por la mañana, el peor momento de la semana;
- empieza por el Edificio del Estado Mayor. También forma parte del Hermitage —con los impresionistas, Matisse y Picasso—, está al otro lado de la plaza frente al Palacio de Invierno y casi nunca tiene cola. Si la entrada principal parece imposible, cambia el orden de tu visita.
Cuánto tiempo calcular
La respuesta sincera: el Hermitage no se puede "ver" en una sola visita. La estrategia más eficaz es elegir diez obras que realmente quieras ver y trazar una ruta entre ellas, considerando todo lo demás como un extra. Tres horas con un plan superan a seis horas deambulando sin rumbo. Con niños, reduce el tiempo a la mitad: dos horas ya son un éxito. Planifica una ruta por el Salón de los Caballeros y el Reloj del Pavo Real.
Si de todos modos te encuentras con una cola
- interprétala bien: si compraste la entrada en línea, la cola de la taquilla no es para ti. Busca la entrada para entradas electrónicas;
- la lluvia y el frío son aliados inesperados: el mal tiempo reduce la cola, aunque las salas siguen igual;
- el plan B siempre está cerca: el Edificio del Estado Mayor al otro lado de la plaza o el Museo Ruso, a diez minutos, un museo diferente con arte ruso y, posiblemente, la mejor opción para un segundo día de museos.
La fórmula: entrada en línea + mañana o noche tardía + disposición para empezar por el Edificio del Estado Mayor. Esta combinación es suficiente para visitar el museo sin hacer ni una sola cola en todo el viaje. Entradas y horarios: solo en la web oficial. Los revendedores junto a la entrada son la única cola en la que no debes meterte.



